Wednesday, December 6, 2006

La invasión del olor a vainilla

 

¿Os habéis dado cuenta de la cantidad de cosas que huelen a vainilla a nuestro alrededor? Ambientadores, colonias, suavizantes, perfumes… Paradójicamente, lo único que no huele a vainilla son los flanes que precisamente estás hechos de dicho material.

Me encontraba ayer en casa de mi prima Verónica (en realidad es la novia de mi primo Fran, pero la quiero igual que si fuera de la familia), y en un reducido espacio de tiempo, percibí el olor a vainilla en un par de ocasiones.

La verdad es que en el mismo momento que, hace ya varios años, mi amiga Anna (bueno amiga, no la veo desde el 2002…) me puso un frasco bajo la nariz mientras exclamaba divertida “mira, colonia de vainilla!!!” he odiado ese olor con todas mis fuerzas.

Mi pituitaria es reticente a tolerarlo.

Es un color dulzón y cargante, que te llena la nariz y se cuela por la garganta. Prefiero el olor a pino de los ambientadores del coche, o el de las bolitas de alcanfor.

¿Qué ha sido de aquellos olores ácidos como el ambientador con olor a Rosa, brisa marina (?) o plantas silvestres? Evidentemente, no olían para nada a lo que indicaba la etiqueta, pero al menos no eran tan empalagosos.

Desde aquí lanzo una petición a los fabricantes de colonias, ambientadores, perfumes y suavizantes:


  VUELVAN A LAS PLANTAS SILVESTRES Y DEJEN LA VANILLA PARA LOS MAGNUMS ALMENDRADOS 

Mi pituitaria y la de mucha gente les estará eternamente agradecida.

 
Posted by lali at 17:57:16 | Permalink | Comments (1) »